Un lleno hasta la bandera en 7 Palmas se rindió a los pies de Sting.

 

'Aguijonazo' sinfónico en las Islas Canarias
El concierto de Sting lleva a Las Palmas a 12.500 personas para más de dos horas de sonoridad y reencuentro con lo clásico y su repertorio

Sting, pese a la polémica suscitada con el enorme gasto de su espectáculo, concita el interés a base de sonoridad, entrega y una puesta en escena de grandes dimensiones


Las Palmas 13 de julio.

Imbello

Sting (apelativo desde su infancia, similar al aguijón de una abeja por la juvenil vestimenta de un jersey a rayas amarillas y negras, que portaba el bajista de su primer grupo por los locales de Londres), con su concierto denominado Symphonicity World Tour pasó por el estadio de Gran Canaria (7 Palmas), ante un aforo completo de 12.500 personas (otras fuentes consultadas hablaban de 14.000). Por lo que fue un 'aguijonazo' de placer musical con esta sinfonía, versionando a todos sus mejores temas en la trayectoria, más los del último disco. Los años no pasan por este especialista en pop y rock, que comenzó con el proyecto de grabar un disco en formato sinfónico. Le fue tan bien, que tuvo que marcar una gira de actuaciones por todo el planeta. Este defensor del ecosistema compareció, tras varias décadas de espera, por primera vez en un escenario canario.
El tema “Every little thing she does is magic” abrió el fuego y fue un espectacular arranque para un Sting, con americana, camisa informal blanca por fuera y un ceñido pantalón negro, acompañado con unos botines al estilo anglosajón. Con síntomas de alopecia, canas abundantes, pelo al cero y sus morritos (no tanto como Mike Jagger), Sting fue conquistando al personal.
En el segundo bloque de la actuación, Sting se colocaría una camisa gris o caky, que simultanearía con la americana. El de Wallends (Newcastle-Inglaterra)  debutó con la armónica en el segundo tema del repertorio. Gastó mucha saliva y le dio al aparato pegado al micro fíjo. Luego emplearía la guitarra española de acompañamiento, en primer lugar al cantar “Roxanne” en honor a una prostituta inglesa. La pandereta metálica también sería otro de los instrumentos de apoyo en este recital, pleno de sonoridad, luz y mucha Orquesta Sinfónica de Las Palmas, con 55 componentes, dirigidos por Chelsea Tipton. Sting se trajo a sus músicos, en especial el guitarra rítmica, Dominic Miller, y la vocalista Jo Lawry, encargada de hacer los coros en un 'face to face' con el inglés. Mezcla su copiosa voz con el característico 'gallito'.

Durante dos horas de actuación, el cantante inglés ofreció su repertorio.


Los problemas en el estadio
El estadio de 7 Palmas (se pudo aumentar el aforo, y esperemos que se haga con la visita de los mexicanos de Maná en la última semana de septiembre) se quedó corto de butacas y un error inicial al no reconocer los códigos de barra de las entradas en los controles de acceso al coliseo grancanario, provocó un gran problema inicial. Las puertas de la zona de Curva se retrasaron hasta cerca de las nueve de la noche. Se produjo un nudo gordiano al solo habilitar dos puertas de las cuatro disponibles por el centro. Había más, pero por motivos de seguridad no se pudieron emplear más. A las 21.15 horas, se aumentaron los accesos por esta zona con la apertura de dos puertas más, con lo que el tráfico de personas empezó a ser más fluído. También al comienzo del show (con 34 minutos de retraso), se detectó a tiempo una interferencia en el sonido con el sistema eléctrico de varias cantinas del estadio, por lo que se clausuraron. La solución fue dejar salir a la gente, en el entreacto de 20 minutos, para encontrar bocadillos, refrescos y jareas en los exteriores de la instalación.

 

 


Sting, que cambió de ropa en el segundo bloque de su concierto.



Sin Stewart Copeland
Otro ex The Police, el batería Stewart Copeland, también se dedica a ser su agosto con  conciertos de legendarios, como el último en el Festival La Mar de Músicas de Cartagena. Stewart no pudo estar en Las Palmas para enseñarle a Sting la baqueta al final de la actuación, como era su rutina. Hubo una mejor percusión en el estadio de la UD Las Palmas en esta ocasión.‘Symphonicity’ incluyó al veterano pock.rockero Sting interprentando sus mayores éxitos con arreglos sinfónicos. Por lo que se incluyeron temas como los éxitos de The Police ‘Every Little Thing SheDoes Is Magic’, ‘Roxanne’, ‘Next To You’ y ‘Every Breath You Take’, hasta destacadas canciones de su carrera en solitario cómo ‘Englishman in New York’,'Fragile’, ‘Fields Of Gold’ o ‘Desert Rose’
Entre los músicos que le acompañaro estaban  Dominic Miller (guitarrista), Rhani Krija (polifacético percusionista de Sting durante mucho tiempo), Jo Lawry (vocalista) e Ira Coleman (bajista). No el archiveterano batería Stewart Copeland, como hemos señalado anteriormente.
Y bajo la batuta de todo esto estuvo el estadounidesne Chelsea Tipton, director musical de la Orquesta Sinfónica Southeast de Texas en Beaumont. Tipton ha trabajado como director invitado con las orquestas más importantes de los Estados Unidos.
Sting, que llegó la tarde anterior en su jet.privado al aeropuerto de Gando, y por el que el paso de los años no le afectan, jugó con las pausas y se dosificó para exponer una voz melódica y pujante durante las dos horas y veinte minutos del recital. Ayudó mucho, para conectar con el personal, el que se dirijiera en español en muchas ocasiones.  Empleó una respiración diafragmática para dirigirse a la gente asistente. El hotel Santa Catalina, con un operativo de seguridad activado para respetar su descanso e intimidad, fue su centro de hospedaje en la capital grancanaria.,
El campo de 7 Palmas se adecuó a los escenarios internacionales para mostrar un escenario con la cubierta de 24x19.5 metros, una altura de 14.30 metros y un espacio escénico de 18x16. Se desplegaron 90.000 vatios de potencia con las luces y 180.000 con el sonido.

 

 

El escenario, antes de empezar el espectáculo, que se retrasó 34 minutos.


La polémica de los 200.000 euros
Juan Jose Cardona, nuevo alcalde electo de la ciudad de Las Palmas, en un desayuno-coloquio organizado por el periódico Canarias 7 y tras ofrecer la conferencia "Las Palmas de Gran Canaria: un sueño compartido", se pronunció de este modo sobre el gasto que generará para las arcas municipales este concierto, "ejemplo de un compromiso político que se adquiere sin dotación económica" y por el que el Cabildo de Gran Canaria también deberá pagar otros 200.000 euros.
El concierto fue organizado por la anterior corporación, que dirigía el alcalde socialista Jerónimo Saavedra, y supone para el equipo actual, con mayoría absoluta del PP, "una papa caliente" porque tendrá que buscar cómo financiarlo, dijo el alcalde. Cardona recordó que, en el último pleno de la corporación, presidido por Saavedra, la Intervención del Ayuntamiento emitió un informe negativo para pagar este concierto con remanentes de tesorería. Hubiese sido un craso error, para la promoción turística de Las Palmas de Gran Canaria, haber cancelado este concierto.

 

 

Sting lució con una voz espléndida y que se dosificó con la ayuda de sus músicos y los 55 de la Orquesta Filamórnica de Las Palmas.
 

Hubo colapso y caos en los exteriores de 7 Palmas, media hora antes del inicio del recital y el público padeció todos estos problemas.